Nos dicen que con la globalización el capital se habría vuelto internacional y apatrida. En consecuencia tanto la Izquierda como la Derecha y la Extrema Derecha nos llaman a defender el Estado nacional y la economía nacional. Hay que rechazar rotundamente esa trampa canalla contra los trabajadores que pretende hacer que se sacrifiquen por el capital defendiendo lo que es su máxima unidad: la nación, el Estado nacional. Las guerras comerciales que libran Trump, China, la UE, México, Canadá etc., muestran la falsedad de esa demagogia y evidencian que la división del mundo en naciones, reflejo de la división del mundo en clases antagónicas, lleva a la miseria, la guerra y el caos generalizado. Solamente el proletariado puede luchar de forma internacional por el comunismo que no tiene nada que ver con los régimenes que dicen reclamarse de él (China, Corea del Norte, Cuba) pues es su antagonista: la COMUNIDAD HUMANA MUNDIAL. Agradecemos a un compañero muy próximo la excelente traducción realizada.

Hace 100 años y de forma vertiginosa se produjeron grandes acontecimientos en Alemania protagonizados por el proletariado: revolución que derriba el imperio del Kaiser, armisticio poniendo fin a la primera guerra mundial, formación de Consejos Obreros en toda Alemania, insurrección de Berlin etc. Para darse una idea y sacar lecciones aportamos una lista de todo lo que hemos publicado en español.

Vox, escisión de extrema derecha del PP, tratar de pescar votantes en medios obreros con el lema "Ser obrero y patriota es ser idiota". Contra ello defendemos la frase final del Manifiesto Comunista: LOS OBREROS NO TIENEN PATRIA.

La muerte de la camarada Elizabeth, militante de la CCI en Francia, nos ha conmocionado. Perdemos una luchadora por el comunismo, pero ganamos en compromiso y voluntad de lucha por el comunismo.

Hace 50 años la masacre de Tlatelolco nos recuerda el verdadero rostro del capitalismo: la explotación, la represión, la masacre, sobre "sus ciudadanos" y a escala mundial la participación en la barbarie de las armas y la guerra imperialista. Este rostro es ocultado por la careta de la Democracia con sus "derechos y libertades" que nos hacen olvidar que el Estado siempre es el fiel servidor del capitalismo que no vacila en descargar su furia represiva ante todo lo que percibe como amenaza a su dominación.

Agobiado por los limites crecientes a su expansión económica y sometido a un cerco imperialista por parte de Estados Unidos, el capitalismo chino ha emprendido un gigantesco proyecto económico, militar y estratégico que ha llamado "Ruta de la Seda". Este proyecto va a alterar profundamente los equilibrios económicos e imperialistas entre las grandes potencias e indiscutiblemente va a ser un factor agravante de las tensiones imperialistas, de la competencia comercial cada vez más brutal y de la carrera de armamentos. Si la Ruta de la Seda en el lejano siglo XIII fue un elemento de progreso social, esta nueva versión va en dirección contraria: agudizará las fuerzas de destrucción y descomposición que ampliamente se incuban en el capitalismo actual.

El Manifiesto Comunista sigue siendo de plena actualidad. Su contribución al combate y a la conciencia del proletariado es detallado en este pequeño artículo que trata de recordar su aportación.

Munís y Castoriadis rompieron con el trotskismo y los dos al principio hicieron contribuciones destacables, sin embargo, la trayectoria que siguieron fue radicalmente opuesta: Munis permaneció siempre fiel a la clase obrera mientras que Castoriadis fue un traidor que se sumó a las alabanzas del capitalismo. Este artículo es la segunda parte de un examen de las contribuciones de Munís en la lucha por el comunismo, examen que incluye la crítica de lo que a nuestro juicio son errores que pueden tener consecuencias negativas para la lucha revolucionaria y una denuncia de la trayectoria final de Castoriadis, tan alabado en su momento por la prensa.

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